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viernes, 13 de diciembre de 2013

Caniche (1979)


Hoy quiero reflexionar aquí de un tema sumamente serio, de alta gravedad planetaria, que puede poner el delicado equilibrio mundial en peligro, quiero hablarles de los caniches.

No existe mascota más escandalosa, soberbia e histérica que el perro caniche. Con el tiempo, el campo de la zoología revisará sus archivos, iniciará un debate breve y expeditivo, y dejará de considerarlo como un perro. “Por lo que hemos visto”, concluirá un grupo de eminencias de la zoología, “el caniche no cumple funciones de perro guardián y es demasiado inquieto para ser perro faldero, con lo cual, a partir de hoy, será parte de la familia de los corderos. Y cada dueño será libre de asarlo a la parrilla al punto de cocción que más sea de su agrado”.

El perro, según se dice, desciende de los lobos. Es esta ascendencia la que le confiere su comportamiento de jauría, su instinto salvaje, su necesidad de luchar por el territorio. Sin embargo, el caniche tiene un comportamiento solitario, urbano y pomposo, lo cual hace suponer que su descendencia proviene de la rama del peluche de juguetería.

Repetidas veces, realicé  viajes de larga distancia donde alguien decidía cargar con un caniche y comprobé lo mal que se llevan el ladrido del caniche con ese órgano altamente sensible que es el tímpano humano. Lo malo de agredir a un caniche es que, a diferencia de una patada correctiva que puede ocasionar molestias mínimas en un representante de su misma especie, para el caniche esta puede significar una agresión que lo arrastre a la muerte. Esta delicada relación de cristal que mantiene el caniche con el mundo, lo hace vivir en la confusión hasta el fin de sus días. Veamos en detalle este asunto vital.

A pesar de lo reducido de su tamaño, el caniche es un perro agrandado. Debido al trato lujoso al que suele acostumbrarlo el dueño puertas adentro en la comodidad de su hogar, el cerebro del caniche, su diminuto cerebro de croqueta, considera esto como una clara señal de que integra una raza especial, plagada de encanto y fiereza. Por más que uno se pasee con un Pittbull, un Dogo o un Rottweiller, ejemplos de canes de combate que, por regla general, son circunspectos y reservados, excepto en el momento previo a la digestión de un ratero, el caniche se abalanza sobre ellos (correa de por medio) como si fuera a tragárselos vivos. El dueño que lo malcría, consciente del desenlace desfavorable que tendría el reto para su mascota, mantiene la correa tensa, apartándolo a buena distancia del rival. Es por esta razón que el caniche nunca llega a tomar consciencia de que, en términos de sus dimensiones, no mide más que un trapo de piso enrollado.

Una vez, un carpintero amigo trajo a su caniche (a Toby) en auto a mi casa. Mis tres perros callejeros olisqueaban su coche con cierta calma, pero Toby era un torbellino de furia. "Si lo suelto a Toby, no sabés cómo se pone", se enorgullecía el carpintero, "le hace frente a los tres tuyos sin problemas". Yo no dudaba en que Toby haría frente a los perros. Lo que me tenía preocupado era lo rápido en que Toby comprendería su abismal error de cálculo. Y el alto costo emocional que esto tendría para mi amigo. Por suerte, mantuvo la puerta cerrada.

Los caniches, una vez perdidos, nunca vuelven. Por más carteles que cuelguen sus dueños compungidos (tres de cada cinco carteles son de caniches extraviados), jamás regresan a sus casas. No hay final feliz para ellos. Y esto no es debido a una creciente red de traficantes de caniches que los exportan como piezas de peletería de alta moda en Europa, es por un hecho menos conspirativo y mucho más simple: si un dueño quiere saber el paradero de su caniche, debería someter a lavaje de estómago a los demás perros del barrio. Ahí, estamos convencidos, hallarán la respuesta.

Retomando el tema que me compete... "Caniche es una pelicula de la primera etapa, mas oscura, de Bigas Luna; mucho antes de la sensualidad de "Jamon, jamon" (1992), la belleza musical de "La teta y la luna" (1994), la fascinacion de "La camarera del Titanic" (1997) y la desepcionante comedia "Huevos de oro" (1993)... mucho antes de todas esas peliculas que lo convirtieron en un gran cineasta, Bigas Luna hizo buenas peliculas... y "Caniche" es una de ellas.

Una pelicula que habla sobre una pareja de hermanos, que mantienen entre ellos una relacion de amor/odio (estamos hablando de incesto), cometiendo a lo largo de su vida todo tipo de perverciones y atrocidades (zoofilia, entre otras) y alimentando a su perro con carne cruda (aparente de otros cachorros)... merecia un lugarcito en el Averno de Hades. No lo creen asi?

Recordemos que Bigas Luna era un director que ponia muchas de sus propias parafilias en cada guion y era un confeso zoofilo, entre otras extrañesas.

Disfruten la pelicula... y no dejen de ir al cine.

Trailer (parte de la presentacion de la pelicula en el programa de Tv "Version española" (2012)



Datos tecnicos:


*Titulo original: Caniche

*Año: 1979
*Genero: Thriller dramatico, explotation
*Idioma: Español
*Tamaño: 731,6 Mb
*Formato: AvI
*Servidor: WipFiles
*Calidad De Imagen: Excelente calidad
*Reproductor Recomendado: Descargar Real Alternative

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Para verla online... dale PLAY (version con audio/comentario ruso)