traductor para el blog blogger web

lunes, 15 de agosto de 2011

Fando y Lis (1968)


"La palabra es un material que se transmite, un material precioso. Son como joyas que se transmiten, como semillas y espero que fructifiquen... y que sean fértiles, claro".
- Alejandro Jodorowsky.


La carrera como cineasta de "Jodo" arranca estrepitosamente en medio de un gran alboroto, con motivo del estreno de la versión fílmica de "Fando y Lis" en el Festival Internacional de Cine de Acapulco de 1968. Hasta entonces, el nombre de Jodorowsky estaba ligado a sus anteriores contribuciones artísticas como director teatral, mimo, actor, filósofo, dibujante, poeta y dramaturgo.


La cinta estaba basada en la obra teatral homónima del dramaturgo español Fernando Arrabal, quien junto con el propio Jodorowsky y el ilustrador Roland Topor había fundado el célebre "Movimiento Pánico" en la ciudad de París unos años antes.


Antecedentes "pánicos".


"Como decíamos ayer..." (que diría el clásico) el debut en celuloide de Jodorowsky venía precedido de su reputación como director teatral. Ya había visitado México con anterioridad en 1960, durante la gira que realizaba por aquel entonces con la compañía del mimo Marcel Marceau . Fue entonces cuando su amigo y protector Salvador Novo le invita a establecerse en la capital azteca, iniciando una ascendente carrera entre bambalinas a la cabeza del "Teatro de Vanguardia Mexicano", con el que llega a montar alrededor de 115 obras de teatro.

Desde el principio, la estricta acción de la censura gubernamental y la incomprensión e intransigencia de crítica y público se ceban con sus proyectos, especialmente en el caso de las arriesgadas y conceptuales puestas en escena de "Acto sin Palabras" y "Fin de Partida" de Samuel Beckett, ambas con escenografía de Rafael Coronel y actuaciones de Carlos Ancira, Amparo Villegas, Héctor Ortega y el propio Jodorowsky en los papeles principales.


Para contrarrestar los fulminantes ataques de la censura, Jodorowsky los "efímeros" (obras de una única representación), antecedente directo del happening y del performance que le permitía llevar a cabo estrenos fugaces para evitar cualquier posible medida de cancelación. Finalmente decide dar carpetazo a su andadura teatral (en pro de su incipiente interés por el Séptimo Arte) con el estreno de una obra original propia, "El juego que todos jugamos".


Francotiradores vanguardistas y "underground" azteca


Sin embargo, su primera incursión en el medio cinematográfico le obliga a enfrentarse de nuevo a toda una serie de dificultades legales ante la intolerancia de Ministerio y Sindicatos. Para empezar, las condiciones de la industria mexicana estipulaban que los jóvenes realizadores deberían obtener la aprobación de la Sociedad de Directores para poder lleva a cabo sus proyectos de largometraje. Se trataba de un obstáculo casi insalvable, habida cuenta de que dicha sociedad trabajaba conjuntamente con el Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica (STPC) dentro de los Estudios Churubusco, monopolizando así los recursos y servicios de la práctica totalidad del cine mexicano de la época.

Debido a sus múltiples enfrentamientos anteriores con los sindicatos en su paso por los escenarios, "Jodo" se decide a rodar su película de manera independiente, al márgen de la industria, sin presiones y controlando personalmente el control de cada fase de la producción del proyecto.

Para ello contará con la inestimable colaboración de Juan López Moctezuma (amigo personal de Jodorowsky dentro del medio teatral, cineasta alternativo y responsable del clásico de culto bizarro, "Alucarda", 1975) quien le asesora en tan ardua tarea, informándole de los gastos que supone filmar un largometraje.

Por ejemplo: un rollo de película vírgen costaba aproximadamente unos 10 mil pesos; se necesitarían un total de siete rollos para conseguir una película completa. Así pues, ¿por qué no conseguir el dinero según se vaya rodando, rollo por rollo?

Para empezar a financiar su loca aventura bastaría con echar mano de los ahorros y agradecer el mecenazgo del joven e inconsciente empresario Samuel Rosenberg y de su padre, Moisés Rosenberg, con los que Jodorowsky funda su propia compañía (Producciones Pánicas), junto con Roberto Viskin y el mismo López Moctezuma.

Una vez con las espaldas bien cubiertas, se sirven de un último e inspirado subterfugio legal que permite que "Jodo" recibe el visto bueno por parte del Sindicato de Trabajadores de la Industria Cinematográfica (STIC) y pueda así iniciar el rodaje. Debido a su condición de "director novel", recurre a dicho sindicato dedicado a la subvención y filmación de cortometrajes de jóvenes valores; dividiendo la película en cuatro partes -cada una con un título independiente- y haciéndola pasar como un film de episodios.

Una vez atados los últimos cabos del proceso, la preproducción se pone en marcha de modo ingenuo e impetuoso, sin contar con guión alguno y basándose simplemente en las experiencias previas de un par de anteriores montajes de la obra de Arrabal.

La responsabilidad de los aspectos más comprometidos del apartado técnico recaerá en dos reputados fotógrafos (Antonio Reynoso y Rafael Corkidi), mientras que para el reparto se limitan a contar con los mismos actores de la última puesta en escena del original teatral: Sergio Klainer y Diana Mariscal.

Nada que reprochar a la toma de decisiones, en vista del excelente acabado estético de la cinta y el meritorio trabajo interpretativo... Sobre todo si tenemos en cuenta que la pareja protagonista fuera incorporada originalmente por los nefastos e irrisorios Beatriz Sheridan y Héctor Ortega, actualmente recluídos en las populares "telenovelas" producidas por Televisa en papeles de ínfima calidad.


"Fando y Lis" se filmó entre julio y diciembre de 1967, a golpe de jornadas intensivas en régimen estricto de fin de semana.


"Yo moriré... / Y nadie se acordará / De mi"



A la hora de intentar concretar algo parecido a un resúmen o “hilo argumental” para orientar al lector de cara al visionado de la película, resulta imposible abarcar la sucesión de acontecimientos e imágenes poéticas de un modo específicamente narrativo y racional.

Digamos pues que los protagonistas titulares se dirigen a Tar, un topónimo utópico al que el padre de Fando se refería continuamente como una especie de Paraíso terrenal y que desde su más tierna infancia parece haber ejercido en él un poderoso influjo. Su compañera paralítica, Lis, le acompaña en su deambular por el Desierto, sentada en un carrito empujado por el propio Fando.

En su tránsito hacia ninguna parte, la extraña pareja irrumpe en medio de una decadente reunión burguesa; mientras algunos de los estrafalarios comensales se burlan de Lis por su defecto, Fando es humillado por varias mujeres que lo engañan para que bese a un hombre.

Escarmentados, retoman su camino, hasta topar con un panteón mortuorio, donde juegan entre las tumbas y entonan infantiles tonadillas de ecos mortuorios. Durante su errático periplo irán conociendo a una nutrida caterva de grotescos personajes que les sumirá en una perversa espiral de situaciones políticamente incorrectas.

Un Obispo y una Mujer Embarazada; hombres y mujeres retozando desnudos en el lodo; un trío de Ancianas que juegan a las cartas apostándose duraznos en almíbar; un grupo de mujeres que atacan a Fando a latigazos; un carnaval de Travestis que visten a Fando de mujer y a Lis de hombre; un Ciego y un Anciano que mendigan sangre... Todo ello orientado a dinamitar de un modo poéticamente simbólico una serie de concepciones preconcebidas y valores específicos de nuestra sociedad: la Burguesía, la Iglesia, la Sexualidad, la Monstruosidad...

A lo largo de la cinta Fando y Lis experimentan una catártica confrontación de sus traumas infantiles. Fando revive el asfixiante recuerdo de su Madre, una especie de bruja castrante y sobreprotectora que trata de alimentarlo en exceso con huevos cocidos, para finalmente pedirle que la mate; Fando obedece, estrangulándola con su cabello en una pesadillesca y explícita negación del freudismo edípico. Por su parte, Lis rememora la ocasión en la que fue violada, experimentando una suerte de exorcismo cuando Fando le obliga parir cerdos… literalmente.


La escandalosa exhibición de atrocidades pánicas.


En su estricta adopción de la premisa pánica de "todo exceso es genial", Jodorowsky se entrega a fondo durante todo el metraje. Diana Mariscal se ve obligada (en su personificación de Lis) a comerse enterita una flor, acostarse desnuda sobre una montaña de cráneos de reses en plena putrefacción, ser arrastrada infinidad de veces por caminos pedregosos… Sin contar el ser manoseada, besuqueada y vejada sexualmente (en pantalla) por el propio productor, Rafael Corkidi o Juan José Arreola.

En su escena más explítamente enfermiza, la cinta muestra como un anciano extrae sangre del brazo de Lis para bebérsela a continuación con delectación sádica. Todo ello rodado sin trucaje alguno por un Jodorowsky visceralmente provocador y poéticamente escatológico.


Las reacciones al respecto no se hicieron esperar y, durante la proyección de la película en Acapulco, el público, indignado, comenzó a gritar insultos a la pantalla y poco a poco fue abandonando el recinto hasta permanecer en la sala tan sólo una quinta parte del mismo al final de la proyección. La audiencia mexicana, sensible a la cruenta exposición sanguínea poco después de una matanza de estudiantes en Ciudad de México, instigó la definitiva suspensión del festival, así como que se prohibiese y requisase la película.

A ello contribuyó también una nota publicada al día siguiente en el “Excélsior”, acusando al realizador de haber encauzado la cinta con el mero fin de epatar y escandalizar, "(...)acumulando porquería y ofensas a la dignidad del propio público, que no tenía otra cosa que protestar violentamente (...)una película negativa desde que empieza hasta que termina, porque tal fue el propósito de un hombre que no puede conformarse con lo natural, con la normalidad de las cosas...".

Los directores Servando González y Raúl de Anda exigieron que se le aplicara el Artículo 33 (deportación inmediata) al chileno por considerarle "indeseable, extranjero y pornógrafo". Pero fue precisamente el legendario actor y director "Indio” Fernández el que llegó más lejos en esta escalada de violentas amenazas y acusaciones, declarando públicamente y a viva voz que en cuanto se topase con el indeseable firmante de semejante blasfemia, lo mataría con sus manos desnudas...

Jodorowsky cuenta que ese mismo día, tras salir escoltado del lugar en donde se presentó la película, se dirigió hacia el hotel donde tenía lugar una recepción previa a la rueda de prensa. Al reconocer al “Indio” entre los invitados presentes en el “hall”, encargó rápidamente dos botellas de whisky para convidarle. Una vez borracho, Fernández vió aplacada ostensiblemente su furia, declarando a los medios que en la próxima realización de Jodorowsky él ejercería las funciones de asistente del director.

Después de un sinfín de engorrosos trámites legales, “Fando y Lis” no pudo ser exhibida comercialmente hasta cinco años después de su realización en el Cine Roble (México D.F.), permaneciendo en cartelera sólo cuatro semanas. Para entonces el escándalo de Acapulco ya había pasado al olvido y el film pasó sin pena ni gloria. Pero a pesar de los agoreros presagios que despertó la cinta en su momento, el director no sólo no fue expulsado del país, sino que todavía filmaría allí el grueso más importante de su obra fílmica: “El Topo” (1969), “La Montaña Sagrada” (1974) y “Santa Sangre” (1989).

Capturas: 
Datos tecnicos:


*Titulo original:  Fando y Lis
*Año:
1968
*Genero:  Sexplotation, drama. experimental, fantastico

*Idioma: Español 
*Tamaño:  311,7 Mb 
*Formato:  FlV
*Servidor:  Mega
*Calidad De Imagen: Exelente Calidad
        
*Reproductor Recomendado: Descargar Real Alternative

Descarga directa: