traductor para el blog blogger web

viernes, 16 de diciembre de 2011

Especial de navidad (parte 2): El origen chamanico de Santa Claus y los renos que comen hongos alucinogenos

Un traje rojo y blanco como los hongos amanita muscaria (favoritos de los renos), un reino de duendes mágicos en el Polo Norte, donde se encuentra el axis mundi para muchas culturas chamánicas y otros símbolos hacen pensar que Santa Claus es, antes que otra cosa, un chamán.


De la misma manera que la iglesia católica adaptó los dioses locales en su propias divinidades (San Patricio en Irlanda, el mismo San Nicolas tomado de Hold Nickar o la Virgen de Guadalupe y la Tonantzin en México, etc.) Coca-Cola parece haber convertido en un ícono de fantasía pop consumista a Santa Claus, una figura chamánica del norte de Europa.

Está presente alrededor de la imaginaria de Santa Claus simbología común a la ancestral figura del chamán, el primer sacerdote (médico, artista y líder a la vez), puente entre el mundo visible e invisible, como se clarifica en el trabajo del investigador rumano Mircea Eliade.

Por una parte el traje rojo y blanco de Santa, antes que los iterados colores de Coca-Cola, representa a la amanita muscaria (o fly agaric) un poderoso hongo alucinógeno usado por chamanes desde Laponia hasta Siberia, el cual ha sido vinculado con el mítico “soma” de los vedas, como la sustancia divina, por el investigador Gordon Wasson.



Estos hongos (a cierta dosis venenosos) son el alimento favorito de algunos renos del norte de Europa, como se puede observar claramente en el video de la BBC. Los chamanes incluso llegan a tomarse la orina de los renos, además, claro, de la suya cuando han ingerido amanita muscaria (¿y los renos la de los chamanes en un totémico intercambio?). Esto nos recuerda psicodélicamente (y sin razón evidente) la frase de J. Edgar Hoover “Prefiero tenerlo adentro de la tienda meando hacia afuera, que afuera de la tienda meando hacia adentro“.


Claro está que los renos de Santa Claus no son renos ordinarios, son renos voladores (el más famoso siendo Rudolph). Esto por una parte se relaciona al hecho de que comen hongos, como al hecho de que son aliados de Santa: los chamanes tradicionalemente son figuras capaces de volar, ya sea por sí solos (como luces rojas, fuegos fatuos) o usando un nagual.



Otra seña ineludible es la casa de Santa Claus en el Polo Norte, y especialmente orientado hacia la estrella polar. Para el misticismo europeo el árbol de la vida o axis mundi se encuentra en el Polo Norte (particularmente en dirección de la estrella polar, la única estrella que no se mueve y sobre la cual parece que las demas giran), este eje cósmico representa una especie de código genético del paraíso interior en todas las cosas, la escalera y la serpiente, y el portal al centro de la Tierra. 

No es extraño que Santa Claus tenga una fábrica mágica de juguetes la cual es operada por duendes (otra señal chamánica en Santa Claus, como apunta Terence Mckenna: los duendes y lo nomos son figuras asociadas con el chamán, ya sea enseñándole a fabricar objetos solamente con el lenguaje, así como lúdicos guardianes del oro interdimensional del alquimista (tricksters); además sumamente comunes en los paisajes invisibles del DMT o de algunos hongos alucinógenos).

Algunos incluos relacionan el rubor del rostro de Santa Claus con el característico efecto de la amanita muscaria y su canto “Ho, Ho”, con una onomatopeya de su celebración psicodélica. Asimismo su viaje a todo el mundo en un día repartiendo regalos es una represnetación del viaje astral alrededor del axis mundi, en la carrosa celestial de los dioses.

Posiblemente Santa Claus también esté relacionado a las deidades solares que renacen después del solsticio de diciembre.

No ha faltado quien señale que en realidad Santa Claus, es Satan Claws.